| |
Enemigos de un motociclista Arturo Bravo Miércoles 23 de abril de 2008
Andar en motocicleta, ya sea por placer o como medio de transporte, es una experiencia de libertad, rapidez y economía. Sin embargo, en el momento en que nos subimos a éstas, nos convertimos en guerreros que lidiaremos en el campo de batalla llamado pavimento.
Nuestros enemigos mortales son el tráfico y los defectos del camino (coladeras abiertas, baches, manchas de aceite, etcétera), siendo nuestros propios errores el mayor peligro al que nos enfrentamos.
Aunque Hollywood nos ha dado la imagen del motociclista sin casco, lentes e incluso sin guantes, no me imagino a un guerrero samurai o caballero medieval que salga a la batalla sin su casco y armadura. Esto simplemente es para ilustrarles que hay que estar lo mejor protegidos debido a que como reza el conocido refrán entre motociclistas: solamente hay “los que ya se cayeron y los que se van a caer”.
Hay caídas de las que nos reímos, como cuando nos detenemos y sin fijarnos pisamos arena suelta, aceite o algún hoyo. La pena y las burlas no se dejan esperar, pero prefiero esas a las que acaban en el hospital o peor.
El arte de la supervivencia en la ciudad se basa en estar consientes de que las motos son difíciles de ver, los automovilistas no piensan en éstas cuando hacen un movimiento brusco como esquivar un bache o dar vuelta intempestivamente desde el carril del centro. Supervivencia es estar atentos a todos los vehículos, observando la más mínima seña de su posible conducta mientras nos encontramos a “su alcance”. Es imprescindible no contar con que ya nos vieron o que nadie va a abrir una puerta para bajarse en el carril central a medio embotellamiento; si no vemos la cara del conductor en su espejo, quiere decir que no nos ve.
Las sorpresas y lo impensable son la materia diaria de los accidentes en moto; si se nos cierra un auto que da vuelta hay que “seguirlo” a la vez que aminoramos la velocidad. Una vez vi a un repartidor al que se le cerró un automóvil porque vio un lugar libre sobre la banqueta, hábilmente el motociclista evitó que lo “plancharan” dando la vuelta a la par del vehículo, parándose los dos lado a lado en el lugar vacío.
¡Hay de curvas a curvas...!
Hablando de curvas en el pavimento, especialmente en carretera, sabemos que tenemos que inclinarnos, pero puede ser que por la velocidad a la que vamos empecemos a salirnos del carril; lo último que hay que hacer es frenar, simplemente se aplica lo que se define como “Contrabalanceo”; es decir, hacer más presión hacia abajo y adelante a la punta del manubrio del lado al que estamos tomando la curva.
Esta maniobra contrabalancea el efecto de “Giróscopo” que es la fuerza creada por las ruedas al girar y que eventualmente junto con la velocidad, nos saca de la curva. Si aún así no se logra tomar la curva, la salida de último recurso es llevar la moto a tierra para patinarnos junto con ella y evitar un impacto seco y directo.
En la mayoría de los accidentes, la velocidad juega un papel definitivo, sabemos que es emocionante, que la adrenalina fluye como droga por nuestros cuerpos, pero cualquier imprevisto, error ajeno o el famoso “no me vio” es mucho más fácil de evitar con un poco menos de velocidad, mucha prudencia y el estar 200% atentos a todo.
Las primeras veces que manejemos una moto que no conocemos, hay que probar sus características de frenado, balance, como toman las curvas, etcétera. Todas las motos son diferentes, unas no frenan, otras si le aplicamos mucha fuerza nos pueden mandar volando por los aires, unas toman las curvas fácilmente y otras no tanto.
Lo ideal es juntarse con otros motociclistas para intercambiar experiencias y si se tiene alguna pregunta hacerla. Siempre nos gusta ayudar al que quiere aprender porque por naturaleza los motociclistas somos muy solidarios, si estamos en un semáforo no nos sorprende que nos salude con la cabeza el motociclista que se paró a lado nuestro y si hay una moto descompuesta que se paren varios motociclistas a ayudarlo.
Cuando vean a alguien con una moto similar a la suya, pregúntenle qué ventajas y sobre todo, qué desventajas tiene esa moto en particular, qué tips les pueden dar. Como punto final, les recuerdo, a riesgo de oírme como padre preocupado, el alcohol y la gasolina no se llevan.
En las motos no hay “Conductor Designado” y el 50% de las muertes en motocicleta son causadas precisamente por el alcohol. No tenemos carrocería como los autos y lo único que nos separa de la defensa de los coches o camiones es la tela de nuestros jeans.
Tu opinión es importante. Escríbenos a comunidadaviso@eluniversal.com.mx y globalmonitor@hotmail.com
|
|