¿Son efectivas las comidas de negocios?
Nora Torres/El Universal
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Lunes 1 de septiembre de 2008
 
Un gran número de proyectos empresariales suelen cerrarse en la mesa, donde la formalidad y los buenos modales son la clave de un acuerdo exitoso.

Cuando el ámbito laboral traspasa las fronteras de la oficina y llega a lugares públicos como restaurantes, no debemos perder de vista que son encuentros profesionales en los que hay que conservar la seriedad del trato que pretende cerrarse.

Por lo tanto, es necesario seguir ciertas reglas para causar buena impresión en los socios asistentes y demostrar que existe verdadero interés en establecer negocios con ellos. A continuación, presentamos algunas estrategias para lograrlo.

Elección del lugar. Es la primera imagen que darás. Procura no ser demasiado ostentoso y establecer la cita en un restaurante exótico porque no sabes si tu invitado se sentirá cómodo.

Escoge uno con suficiente privacidad, para que exista la libertad de tratar cualquier tema; elige un lugar de fácil acceso, para volver al trabajo sin complicaciones.

Si es necesario, envía un plano que indique cómo llegar

Haz la reservación previa a tu nombre o al de la empresa; así quedará bien establecido, tanto para el restaurante como para el asistente, que la comida es estrictamente laboral y que la cuenta corre es responsabilidad del anfitrión.

Mesa. Debes definir si prefieres una mesa redonda o cuadrada. Mientras la primera disminuye jerarquías, en la segunda hay que especificar la posición de cada comensal –en caso de ser varios-. Además, tendrá que estar bien ubicada, alejada de ruidos o zonas de paso.

Menú. Es adecuado pedir algo que hayas probado anteriormente y que no incluya platillos difíciles de comer como carnes sin deshuesar. Puedes sugerir a tu socio de forma sutil algunos alimentos, dando la pauta del nivel de precios en el que debe ordenar.

Conversación. Inicia la plática con temas cotidianos, de interés general para generar confianza en tu interlocutor y poco a poco tocar el asunto en cuestión.

Evita los silencios prolongados, causan incomodidad

Los especialistas sugieren comenzar con la negociación que motiva el encuentro durante el plato principal; por nada del mundo, esperes hasta el postre para abordarlo debido a que tal vez el invitado tenga otro compromiso después de la comida.

Duración. De preferencia, no extiendas la cita más de dos horas para evitar que alguno de los involucrados se impaciente, aburra o agote. Quien debe darla por terminada, siempre es el organizador.

Fumar y beber. En esta cuestión hay que tener sumo cuidado. En cuanto al vino, el anfitrión debe degustarlo primero, antes que el sommelier lo sirva; en el caso del tabaco, sólo se podrá fumar cuando el invitado también lo haga, de no ser así es mejor abstenerse aunque él asegure que no hay problema.

La cuenta. El organizador tendrá que llegar, por lo menos, 15 minutos antes a la comida para dejar en caja la tarjeta de crédito corporativa o una suma aproximada de dinero. Si el invitado insiste en pagar, bastará con responderle “la cuenta corre por parte de la empresa”.

En caso que existiera algún error en el monto, primero se despide a la otra persona y posteriormente habrá que regresar para hacer la aclaración.

Protocolo

  • La reservación debe hacerse dos días antes.

  • No es bien visto ir acompañado a la cita.

  • El teléfono celular nunca se deja sobre la mesa; se guarda en el pantalón o en la bolsa de mano.

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